lunes, 25 de abril de 2011

Que la suerte te acompañe




SUERTE
. Algunos dicen que es suerte pisar una caca de perro... yo la verdad que tengo mi propia teoría sobre eso, imagino que un día alguien pisó una caca de perro y para animarse a sí mismo pensó que en vez de tener mala suerte, había tenido buena. No sé si apestar a éso precisamente durante todo un día es tener buena suerte. Por ésa regla, cuando te cae una caca de paloma también es tener "suerte". Suerte porque la probabilidad de que una paloma vuele sobre ti y le entren ganas de defecar y que justo su caca baje a la velocidad adecuada para que se encuentre contigo antes de llegar al suelo, es ¡¡ínfima!! pero lo cierto, es que para algunos supone tener suerte pisar una caca de perro a la que se puede evitar pisar si mirásemos por dónde vamos y sin embargo, que te caiga del cielo una cagada de paloma, no lo es (según las creencias populares claro) cuando es mucho más improbable lo segundo que lo primero.
Al decir verdad, para mi no es tener suerte encontrarse con una mierda por el camino, venga del cielo o de la tierra, para mi es una gran "cagada". Pero reirte de ti mismo y ayudarte a pensar que puedes tener "suerte" por ésto puede cambiar las cosas, o no...

Suerte, qué palabra tan bonita, pero más bonita es la que le suele acompañar casi de la mano; OJALÁ, según wikipedia significa; Úsase para expresar el deseo de que algo ocurra.
Ojalá que pase.... ojalá, ojalá...
¡usarla es casi una oración!. Silvio Rodríguez le hizo un "homenaje" a ésta palabra que me fascina...


Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.

Ojalá que me quiera, que me renueven, que encuentre el hogar de mis sueños,Ojalá que me toque la lotería, el euromillón o el sueldo para toda la vida de Nescafé.. :-)
Lo cierto que es para que te toque, hay que comprar un "boleto" como dice el chiste...

Chiste es jugar toda la vida y que no te toque nunca... se puede mirar así, pero si por ser chiste, sigue haciendo gracia, tampoco duele tanto.
Me encanta el eslogan de La lotería Nacional de; - Que la suerte te acompañe - me parece la mejor despedida que le puedes dar a un amigo. Antiguamente se decía éso de: -Vaya usted con Dios- Dios puede significar "protección" pero Suerte, Suerte ¡¡es mucho más!! con suerte nada malo puede pasarte y puedes conseguir todo lo que te imagines.
Existen despedidas o bienvenidas preciosas en otros idiomas como por ejemplo la árabe, "Salam Malecum" que sig.: Que la paz esté contigo... o la hindú Namasté “Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno”
Qué confortable sería si todos entendiéramos un saludo así. Si todos nos deseásemos tanto bien probablemente también recibiríamos mucho más. Éso es dar amor al prójimo.
Pero lo dicho, hay que "tentar a la suerte" de vez en cuando.

Yo también sueño y uso mis "ojalás". Juego al euromillón casi todas las semanas, la verdad que hace ya 3 años que mi novio y yo ponemos nuestras ganas, al principio, no había semana que no nos tocase algo, por poco que fuera, dos números y una estrella, dos estrellas y un número... estábamos cerca, pero no sé qué pasa qué últimamente nos quedamos bastante lejos, ¿será que ya hemos dejado de proyectar nuestras ganas? ¿Cuál es el truco? ¿desear con mucha fuerza? o ¿quedarnos impasibles convencidos de que nos llegará?.
Mi sueño... ¡¡El sueldo para toda la vida de Nescafé!! :-D se me ponen los ojos redondos... me voy a proponer comprar Nescafé para un año para poder participar todas las veces que pueda, ¿y si toca? .... Soñar y soñar... premios así piensas que sólo te pueden tocar una vez en la vida, pero a veces hay a quien les toca dos y tres veces a lo largo de su vida. ¿Qué regla aplican? ¿Qué es lo que proyectan? Yo también quiero aprender.

Hoy he estado pensando en la Suerte....
Ojalá, ojalá..... :-D Tendré que seguir intentándolo.

"Que la suerte te acompañe"

martes, 19 de abril de 2011

El riesgo de querer ser perfecta

Como todo en la vida, existen los extremos. Un extremo positivo, un extremo negativo. El querer ser “perfecta” puede llegar a uno de ésos dos extremos o bien mantenerse nivelado en el centro, lo que se dice; una “perfección” equilibrada.

La foto corresponde a la actriz Natalie Portman en su papel en la película cisne negro, que interpreta a una chica obsesionada con la perfección en el baile... llegar a ése punto obsesivo es el extremo negativo de buscar la perfección.

Yo sólo tengo una cosa clara; no quiero ser perfecta. No perfecta para los demás, no perfecta del como se entiende la perfección, quiero ser “perfecta” a mi manera, una perfecta imperfecta que se entiende a sí misma, que disfruta con lo que hace y que ante todo; no llegue a defraudarse, y si lo hace, pueda perdonarse y seguir andando.

Me harta la gente que critica el cómo soy o el cómo quiero ser diciéndome; -“Quieres ser perfecta”- o cuando pasa algo y las cosas no salen cómo uno espera dicen; “ Tampoco tienes que ser perfecta en todo” no sé si critican que desde fuera soy un tanto “dura” conmigo misma, pero más que dura, (pues ser dura se entiende cómo castigo) creo que soy estricta y también tengo mis normas. Normas o más bien, rutinas, que otros critican porque quizá, no tienen voluntad para llevar a cabo sus planes.

Hay una cita que leí hace poco, que no recuerdo bien, que decía algo así como que que las personas que envidian y critican a aquellos que son capaces de hacer posibles sus sueños son justo quienes carecen de voluntad para ello.

Las normas para mí misma también son flexibles y se adaptan a cualquier circunstancia, si un día me siento mal, si un día quiero saltarme la dieta… si un día pasa algo que desajuste mi rutina, simplemente, me ajusto a ésa circunstancia y cambio para adaptarme a ella sobre la marcha.

No soy una sargento conmigo misma, creo que mi manía del orden, va más allá de la limpieza, quiero tener una vida ordenada, en cuanto a lo laboral, social, familiar, físico y mente. Y para tener una mente ordenada tengo que entender que ante todo soy una persona. Una persona con emociones y necesidades afectivas, con cansancio y con un sistema inmunitario que a veces flaquea. Todo antes de caer en la autoexigencia desnivelada que lleva a padecer enfermedades e ir en contra de las necesidades básicas (comer, dormir, reír, VIVIR) esto conduce a la infravaloración de uno mismo. Yo no llego a éste extremo, no quiero, tal vez llegué a ése peligroso punto un día hace mucho tiempo, cuando en vez de ir “conmigo” iba contra mí. La alarma antes de llegar a esta situación es no sentirse nada a gusto con lo que uno es, hace o piensa. Seamos tal cual somos, pero procuremos ser “más” y “mejor” para gustarnos principalmente a nosotros mismos. Ser tal cual uno es, es quererse y aceptarse a sí mismo, y esto ya lo aprendí hace tiempo.

Es verdad que mi horario semanal es todo un croki… eso de… “deja que consulte con mi agenda…” es cierto, a mi me pasa. Pero saben? Soy feliz, y no sé porqué otros se empeñan en decirme; - ¡¡Por favor, no sé cómo puedes con todo!! ¡¡menudo agobio de vida!! - .. .Agobio de vida ¿porqué? ¿Porque otros sencillamente escogen no hacer nada ni plantearse ningún reto?.

A mi eso, me harta… y me harta que me critiquen en cuanto mi gustos, en si salgo mucho o poco, en si me cuido “más de la cuenta” o no me cuido.

Reconozco, que a veces, ni yo misma, puedo cumplir todas las expectativas que me planteo. Pero ésos días, en los que me siento débil, me salto mis “normas” dejo el estudio, el gimnasio, me como una chocolatina y se produce el ¡¡¡momento de catarsis!!! Ya saben; “El que hizo el truco, también hizo la trampa”


Creo que lo que sucede es eso mismo, las personas que carecen de voluntad envidian a las que sí la tienen, y se empeñan en hacerme sentir mal como si yo estuviera haciendo algo malo, si empleo mi tiempo libre en estudiar, si me pongo a dieta, o simplemente, opto por comer sano y decirle NO a un pizco de dulce, (para algunos está mal… o simplemente estás enferma pues no tienes una obesidad mórbida como para decirle no a un dulce) si me planteo el hacer deporte toda la semana (estoy obsesionada con el deporte) si una semana escojo salir de fiesta con las amigas y cuidar mi vida social (soy una festera y una irresponsable) si me voy de viaje (sólo sé gastar el dinero) si quiero apuntarme a clases de canto, un grupo de teatro, una nueva actividad (me sueltan algo así cómo: ¿para qué quieres hacer más cosas si no tienes tiempo para nada?) si quiero mejorar el algo me dicen - ¿cómo… para qué? ¡Si estás bien cómo estás! – O si escojo gastarme el dinero en una super cámara fotográfica me dirán; - ¿para qué? Ni que fueras fotógrafa profesional… - Bueno, no lo soy, pero el “poder ser” siempre es una probabilidad.

Vamos, eso de; nunca llueve a gusto de todos, es certero. Pero en mi vida llueve como a mi me gusta, porque sencillamente soy feliz. Soy feliz cuidándome y llevando ésta vida tan ajetreada, me encanta estar ocupada y elegir cuándo no estarlo… me encanta tener metas y propósitos y lo que me más me satisface es sentir que soy totalmente capaz de llevarlo a cabo. Me encanta tener un poco de “estrés social” (sólo un poco) me gusta molerme en el gimnasio y quedarme muerta al día siguiente, me gusta ponerme a dieta y comer sano, me gusta pasar horas en la biblioteca y sentirme satisfecha porque me gusta lo que estudio y porque sencillamente, estoy ahí un día más, y ése día cuenta y mucho.

Me gusta ver que todo lo que soy y todo lo que tengo es porque en el minuto 0 de ésa realidad yo me planteé que quería conseguirlo, conseguirlo y lo más complicado, mantenerlo.

Me gusta ver que mi cuerpo es resultado de un esfuerzo, que mi mente también lo es… que ya no me preocupo por boberías, que he aprendido a aceptarme tal cual soy pero con el reto de mejorarme a mí misma, superar traumas, olvidar pasados que hacen “pupa”, cambiar actitudes que te hieren a ti y a los demás etc… Querer mejorar por dentro y por fuera no está mal, y no por querer cambiar para mejorar significa no saber aceptarme (otra de ésas críticas).

No tengo porqué demostrarle a los demás que la vida que llevo, para mi es “perfecta” y ordenada, no, porque sencillamente soy feliz y los que me quieren lo saben porque lo ven.

Soy una perfecta imperfecta, y es eso lo que me encanta, y a los que no les guste les preguntaría qué fue lo último que se plantearon en su vida y consiguieron.

Tengo el vicio de cumplir metas y cuando consigo un propósito y lo disfruto me pregunto ¿qué quisiera conseguir ahora? …. No paro la pata, cierto, pero la verdad de todo esto, es que soy así y ser así es parte de mi historia, dejar de serlo sería asesinar mi identidad al gusto de los demás, al gusto de sus frustraciones.

Sin esfuerzo no hay gloria, y mi “esfuerzo” me compensa desde el mismo presente, pues el placer de hacer lo que me gusta, me “robe” el tiempo que me “robe” (según pensamiento de otros) me place enormemente… pues considero que emplear el tiempo en llevar a cabo tus metas o en mejorar en algo que te gusta es un tiempo de regalo. Cuando sienta que una de ésas cosas a las que me dedico se ha convertido en un ladrón del tiempo, es que ésa función o ésa etapa ha llegado a su final para poder dar luz a otra nueva y seguir progresando.

Quiero ser perfecta para mi, pues aunque quede de narcicista decirlo, me quiero tanto, que cuidar mi vida, es uno de mis principales cometidos.

Luchar por ser y tener lo que uno anhela, te lleve el sacrificio que te pueda llevar, merece la pena. Debo hacerle oídos sordos a los incapaces en cumplir sus anhelos que emplean más el tiempo en fastidiar los planes de lo demás que en llevar a cabo los suyos propios. Envidia y pereza, dos de los siete pecados capitales. Por algo será.



viernes, 18 de marzo de 2011

El cuento de la lechera


Existe un cuento que siempre me ha llamado la atención y al que me he remitido muchas veces para explicarles a otras personas lo que es querer abarcar mucho... el hacerse castillos en el aire, el soñar más de la cuenta...
Hoy he vuelto a leerlo, y la verdad que... si a la lechera no se le hubiera caido el cuenco... ella misma hubiera conseguido todo lo que se proponía, pues lo sentía tan suyo ya que sin duda lo hubiera logrado. Lo que descuidó el "presente" y ahí está el error.

Porque en el presente se encuentra la semilla de todas las realidades futuras, aunque bueno, le sirvió para que cuidase más su próximo cuenco de leche.

Jamás hay que descuidar el presente, ni las relaciones, ni al amor, ni el trabajo, ni la constancia... Hablo mucho de cumplir sueños y metas, es verdad, pero sin tener un poco los pies en el suelo, tampoco sería posible conseguirlos.

Soñar, siempre... pero soñar DESPIERTOS mejor... y bien despiertos. :-)

El cuento de la lechera:

Una lechera llevaba en la cabeza un cubo de leche recién ordeñada y caminaba hacia su casa soñando despierta. "Como esta leche es muy buena", se decía, "dará mucha nata. Batiré muy bien la nata hasta que se convierta en una mantequilla blanca y sabrosa, que me pagarán muy bien en el mercado. Con el dinero, me compraré un canasto de huevos y, en cuatro días, tendré la granja llena de pollitos, que se pasarán el verano piando en el corral. Cuando empiecen a crecer, los venderé a buen precio, y con el dinero que saque me compraré un vestido nuevo de color verde, con tiras bordadas y un gran lazo en la cintura. Cuando lo vean, todas las chicas del pueblo se morirán de envidia. Me lo pondré el día de la fiesta mayor, y seguro que el hijo del molinero querrá bailar conmigo al verme tan guapa. Pero no voy a decirle que sí de buenas a primeras. Esperaré a que me lo pida varias veces y, al principio, le diré que no con la cabeza. Eso es, le diré que no: "¡así! "

La lechera comenzó a menear la cabeza para decir que no, y entonces el cubo de leche cayó al suelo, y la tierra se tiñó de blanco. Así que la lechera se quedó sin nada: sin vestido, sin pollitos, sin huevos, sin mantequilla, sin nata y, sobre todo, sin leche: sin la blanca leche que le había incitado a soñar.

lunes, 14 de marzo de 2011

SOS planeta Tierra





Estos días nos estamos levantando y nos acostamos con imágenes catastróficas del tsunami y el terremoto de 9 grados que ha habido en Japón... y tal vez no se quede ahí la cosa, tal vez exista una tormenta nuclear a consecuencia de todo ésto.
¿Qué le pasa al mundo? ¿qué le hemos hecho los humanos?... Mi novio insiste que todo esto es consecuencia de las pruebas que hacen los militares bajo el mar con potentes bombas que mueven las placas de la tierra y al tiempo dan éstas consecuencias...
Sea de donde venga lo que está sucediendo no es para menos que para alarmarse. Y si no es inevitable, buscar soluciones.
El mundo está cambiando, es una enorme fiera dormida con su carácter que nos ofrece lo mejor de su tierra, de su mar y de su aire pero que cuando enferma y embrutece, nos contagia a todos, y con ello se lleva a miles y miles de muertos por delante.
No hemos sido nada agradecidos con la tierra, nos hemos comido sus frutos y su sangre y tan sólo hace un esfuerzo por respirar, por continuar su supervivencia.
Visto lo visto, tal vez ya pueda creerme a lo que me he resistido durante éste tiempo que el 2012 será el fin del mundo. En la biblioteca hay pintadas de: "2012 The end..." y cosas así... no sé en qué forma será el final, pero el final de algo puede que esté a punto de llegar.
Ni las mejores películas de ciencia ficción pudieran haber reflejado mejor lo que ha hecho la propia realidad con ésta catástrofe.
¿A dónde van tantas vidas? ¿Se quedan deambulando como almas en penas preguntándose el porqué? ¡Qué injusto es que le toque a ellos! y que justo si se mira desde el punto de vista de nuestro Planeta que se ha pasado generaciones advirtiéndonos del cambio que sufría.
A mi, particularmente, me da escalofríos y agradezco el sentirme "a salvo", pero ¿hasta cuándo?... ¿y si nos toca a nosotros?.


Quisiera tener hijos, pero a veces pienso si es justo traerles a éste mundo que se desmorona en todos los sentidos... Me da tristeza, rabia, miedo ver lo que está pasando y ¡¡no poder hacer nada!!.
Aunque tal vez, sí podemos hacer algo, pero toda la humanidad unida, lograr así un cambio de conciencia, sola no hago nada.

La famosita frase, hasta cómica de "no somos nadie" es más que cierta, hoy tengo sueños, planes, metas por cumplir, proyectos inacabados, deudas que pagar y mañana puede que ya no esté aqui por un revés del planeta. Al igual que les ha pasado a miles de cientos de personas en Japón a quien se les echó encima una marea negra.

Yo he donado ya un euro, un euro que a mi no me supone nada, pero si cada uno de nosotros lo hiciera, lograríamos muchísimo. Hay que cambiar nuestra mente y lograr ése espíritu de equipo, de unión. Yo sola no logro nada pretendiendo cambiar y cuidar el planeta, si todos nos unimos a ésta lucha, sin duda lo lograremos. No dejo de ser una hormiguita entre tanto gigante.

Sólo confío, sueño, pienso en que no se cumplirán las profecías y podremos salvar el mundo. ENTRE TODA LA HUMANIDAD.
Ojalá tuviéramos un poco de los "Navi" de la película de Avatar porque aunque sea una película creo que James Cameron se acercó al mito de algunos verdaderos indígenas de que estamos vinculados con los cambios de nuestro planeta, que podemos conectar con la naturaleza y entrar en sintonía como si todo fuese un todo, seres vivos, aire, luz, vida. Y que de la propia naturaleza podemos seguir sacando todos los recursos necesarios para vivir una vida plena sin agotarlos.

Avatar es el sueño del futuro, aunque llegamos ya, demasiado tarde.
No quiero terminar éste post con un aliento tan pesimista, confío en que estamos en una época de cambio, en que la Tierra está adoptándose a los mismos para sobrevivir ésta etapa y para seguir nutriéndonos de sí misma. Pero creo que pretende que lleguemos a un pacto, y espero que los mandamás de éste mundo se den cuenta de sus pretensiones y lleven a cabo éste contrato con nuestro planeta para poder salvarla y en consecuencia salvarnos a nosotros mismos.
Es un compromiso de todos.

Pongo mi lacito negro a todas ésas personas que han pagado por los errores de todos y les deseo un feliz camino al cielo. Aquí, entre todos nosotros se quedarán aquellos sueños, metas, deudas y un sinfín de cosas que dejaron por cumplir.


jueves, 17 de febrero de 2011

Feliz primer cumpleaños Blog


No me había dado cuenta, mi blog ya ha cumplido su primer añito, el 9 de febrero del 2010 comencé a escribir aqui... ¿y ya ha pasado un año? ¡¡Qué rapidez!!
En todo caso; Feliz cumpleaños Blog. Espero que soplemos juntos ésta vela única y que en tu segundo cumpleaños algo haya cambiado (y a mejor) en la calidad de las historias que me ayudas a escribir.

Ojalá llegues a la mayoría de edad, bueno, lleguemos juntos... me encantará encontrarme otra vez en ti cuando tan sólo eras un bebé.

Que tengas un gran año... (y lo tendremos)

Mi lista de propósitos



Como cada año que comienza, creo que todos, alguna vez, nos hemos sentado frente a un cuaderno en blanco o frente a nosotros mismos pensando cuáles son las cosas que desearíamos hacer, estudiar, cambiar en nuestra vida. Yo no soy distinta.

Soy casi como el resto que se planta ante una hoja vacía y escribe, soñando a la vez, todas ésas cosas que desaría traer a su vida y a su experiencia.
Hoy pienso, ¡¡qué fundamental es tener una lista de propósitos!! no sólo es trazar un plan para conseguir nuestras metas es algo más, son ésos sueños que podemos autocumplirnos, es coger la varita mágica y decir... : - ¿Qué deseo? ... ¡¡y deseo concedido!!

Tengo ansias de estudiar nuevas cosas y "ser" más de lo que ya soy, tengo ganas de irme de viaje a otro sitio de "mi lista de sitios por visitar" (aún demasiado extensa) tengo ganas de comprarme éso que quiero y ahorrar para conseguirlo... y lo voy a incluir todo en mi lista.
¡¡Me encanta la lista de propósitos!! Me hace sentir capaz de ser una verdadera hada madrina.
Soy lo que quiero.

viernes, 4 de febrero de 2011

Mi amiga del alma....




Qué importante es tener una amiga en ésta vida, y mejor... una buena amiga.
Cuando somos niñas, nos es super importante tener una "mejor amiga" que alguien adquiriera ése título a veces comprometía a la otra persona que tú también lo fueses para ella. Y desde ése momento en que se juraban "mejores amigas" comenzaba la promesa de estar juntas siempre, para lo bueno y para lo malo. Es como jurarse fidelidad eterna

El concepto de "mejor amiga" encierra para mi muchas lágrimas. Lágrimas de pequeños dolores y lágrimas de muchas alegrías a la vez.
Cuando fuí niña, tuve las experiencia de saber qué significaba el concepto de "mejores amigas", tuve más de una que se marcaron por épocas, y cada relación fue distinta, ajustada también a la época en que vivíamos. Especialmente tuve dos y a una tercera que la bauticé como hermana, porque ¡¡no podía tener dos mejores amigas a la vez!! cuando eres niña o adolescente es como tener dos novios y creo que entre las amigas ése título sólo puede tenerlo una. No existe la "bigamia" en la amistad de las "mejores amigas".

Me es difícil centrarme en este tema sin que se me forme una pelota en la garganta como si fuera una sopladera llena de agua a punto de estallar.
Hablo hoy de éste tema, porque justo ayer pensé en la calidad de la mejor amiga, ésa mejor amiga que tuve siendo muy niña y ésa otra que tuve siendo adolescente hasta que me convertí en casi-adulta. Después de la segunda, ya dejé los títulos de mejores amigas y me centré a cultivar buenas amistades y punto. Es como si ya hubiera adquirido matrimonio una vez en mi vida, pasado por una "separación" y volviera a casarme nuevamente jurando fidelidad enterna, entrega, incondicionalidad y todo éso que comprende las buenas amistades.

Dos matrimonios intensos, dos separaciones y la ruptura con ésa hermana (que hoy día ya es más bien una prima a quien igualmente quiero), me marcaron, y podría decir que igual, no he superado. Aunque no sé si superar significa dejar de emocionarse al recordar que ése alejamiento me hizo muchísimo daño y que revivir aquellas situaciones de incomprensión al verme sola me rompían en dos.





Sé que existen amigas y AMIGAS. Sé que a veces nos vinculamos estrechamente a determinadas personas, no por dependencia, sino porque existe un hilito transparente que te une a ellas como a las almas gemelas.

Pues bien, creo que encontré tres almas gemelas en mi vida. Tres grandes amigas, tres grandes mejores amigas (o dos mejores amigas y una hermana) que como los grandes amores se tardan en olvidar, pero con la ventaja de que yo jamás les olvido y tengo la suerte de seguir compartiendo con ellas mi vida aunque ya no sea igual que antes.

Ayer me llamó la primera persona que adquirió el título de mejor amiga, alguien de quien tan solo al hablar de ella me trae buenos recuerdos y una gran sonrisa. Nos encontramos con 5 años en primaria y nos separamos a los 14. Tuvimos una relación complicada ¡como en todas las primeras relaciones!, la verdad que le traté un poco mal, le ajuntaba y no le ajuntaba a mi antojo (típico de niños) ¡pobrecilla!, qué daño le hice y cuántas veces me lloraba queriendo volver a ser mi amiga. Pero logramos limar todas nuestras asperezas y conseguimos tener una relación sana y envidiable. Sana porque entre nosotras todo siempre fué respeto y admiración y aunque pasamos por nuestros pequeños baches nunca nada hizo que nos enfadásemos.
Distintas pero a la vez muy iguales. No sabía todo lo que me importaba y necesitaba hasta que fuimos a distintos institutos y me di cuenta de lo que le echaba de menos. Somos muy sociables así que no nos costó volver a hacer amigos, pero yo le seguía echando en falta igual.
Seguíamos viéndonos, pero yo añoraba ése día a día. Añoraba ése aprender de ella y ella de mi. Esa comunicación tan rica. El día a día se fué extendiendo más en el tiempo y pasó a ser nuestro mes a mes y éste a su vez a ser nuestro año a año.

Cuando me fui a la universidad, ambas nos fuimos fuera de ésta tierra y los encuentros se limitaron al verano, pero lo sorprendente, es que pasase el tiempo que pasase siento que seguimos siendo las mismas, que nos conocemos tanto que no dudamos en saber quién es la otra.
Hoy día profesionalmente trabajamos juntas en determinados proyectos, y me siento tan orgullosa de ella... tan orgullosa de ayudarle en sus sueños y de ser partícipe de todos sus comienzos. Ella es así, alguien a quien admiro y ella es así conmigo, alguien que me admira. Ésta si que es una amistad de la buena. Quien diría que con las personas con quien te cruzas a los 5 años pueden marcarte para siempre.



Cuando llegué al instituto una chica muy muy tímida se acercó a mi y al final de curso, ALGO hizo que mi curiosidad aumentase en ella, existía un feeling entre nosotras muy potente y con tan sólo una mirada ya nos entendíamos.
Se convirtió en mi segundo matrimonio ;-) , ella sí que se ganó el título de mi amiga del alma, porque por ella, podría dar la vida.
Imagino que aquella época, con 14 años, en que la vida empieza a mostrarte su cara más amable y también la más dura, es necesario compartir con una persona tus experiencias, tus llantos y tus preocupaciones. Y ella fué la persona que estuvo a mi lado a lo largo de mi proceso de cambio y de pequeños tropiezos a quien tan sólo conté a ella.
Superamos juntas las penas y batallamos en guerras. Fuimos dos luchadoras que no dejaban de reirse, que se enamoraron por primera vez y que compartieron cada detalle con la otra.

Intensa relación. Jamás nadie me conoció tanto como ella y creo que era la única que le conocía al 100%. Y quizá fué éso lo que hizo que ésa relación se rompiera.
Cuando fui a la universidad me trasladé a la península y seguimos con ése contacto estrecho y ésa necesidad común de estar juntas, después de 6 años regresé a mi tierra y ya no me la encontré, ya ella no estaba, no estaba físicamente, pero tampoco le sentía cerca, al poco tiempo volvió pero ya no estábamos la una para la otra como antes.

Algo cambió e imagino que ya no nos hacía la misma gracia conocer tanto la una de la otra pues las privacidad pasó a ser transparencia entre nosotras y no teníamos intimidad. Prácticamente; lo sabíamos TODO e incluso nos reprochábamos cosas como si hubiéramos adquirido la vida de la otra o las relaciones amorosas de la otra.
Y algo pasó, ése algo que tampoco entendí y me quedé sin "mejor amiga" ahora tan sólo somos una ilusión de aquello que fuimos, pues la ruptura me supuso tanto dolor que aunque el hilo transparente siga tirando de nosotras,sigue existiendo una herida que nos impide volver a ser como fuimos antes.

Ella se distanció de mi sin darme explicaciones o las explicaciones quizá, no me bastaban. Jamás lo entendí, aún así he mantenido la puerta abierta siempre, ella me permite que yo le busque y yo que ella me encuentre cuando lo necesitamos. Nuestra amistad sigue viva aunque ya no lata con tanta fuerza.
Existe ésta pena que no puedo olvidar c
omo cuando una pareja te es infiel. Puedes perdonar, pero el dolor muchas veces sigue siendo inmune con el paso del tiempo.
Sé que la amistad se mueve en otro terreno y tal vez la lealtad y la fidelidad se mida con otros vasos de medida, pero igualmente a mi me dolió.

Sigue siendo mi alma gemela, por éso continúa en mi vida y yo en la de ella, quizá de otra forma, bajo el título de "meramente" buena amiga, pero creo que es más bien por lo que fuimos. Hoy tan sólo quedamos para tomar un café y nuestros problemas o preocupaciones más íntimas quedan en el reservado. Hubiera deseado que nos mantuviéramos como aquella época. A veces le miro y sé que mis ojos aún le dicen:
- Cómo te sigo echando de menos - porque aunque estemos ahí es obvio que ya no estamos como antes, me escondo ante ella.

No logro averiguar porqué me duele tanto, porque me siento tan defraudada. Quizá porque me importa demasiado y porque gracias al amor que sentía por ella y por la realidad de nuestra amistad le perdoné todo y no me mantuve nunca lo suficientemente lejos como para que ella perdiese el contacto conmigo, simplemente le esperé, y volvió. O tal vez fijé altas expectativas en ésta relación y no se cumplieron.

¡¡¡Como duele querer a alguien!!! y más cuando quieres de verdad. Ni se imagina lo que lloro por ella, por todas ésas veces que le eché de menos a rabiar y no pude ir a buscarle, creo que no sabe el daño que me hizo el separarnos y lo que aún me duele. Pero lo que sí sé, es que yo le juré amistad incondicional y aún sigo aqui y creo que seguiré siempre.


Y con ésa hermana que pasó a prima, otro tanto de lo mismo. No voy a contar la historia, pero lo único que sé es que no quisiera fallarles, porque aunque quisiera yo jamás podré desvincularme de ellas, no me preguntes porqué... no lo sé. Sólo sé que mi alma les necesita. Necesitará siempre a éstos 3 ángeles que encontré en vida.

Existen más amigas, más buenísimas amigas... pero creo que ya a estas alturas a nadie le adjudicaré ése título de "mejor amiga". Fué un cuento de niñas pero a la vez, también como un cuento de hadas.

Sólo quisiera decirles a todas ellas, que gracias por seguir estando en mi vida, en fotos, recuerdos o compartiendo algún café de tarde en tarde. En el fondo sé que a ustedes les pasa como a mi, que siempre me buscan, incluso subconcientemente, es lo que tiene estar unidas por un hilo transparente. ;-)

AMISTAD que palabra más bonita y qué gran significado cuando se encuentra y se siente sincera. Existe de verdad y puede ser tan puro y tan doloroso como el buen amor.

Mis amigas, son las mujeres de mi vida. Y a ellas incluyo, mi madre, mi hermana y mi abuela.
Les necesito y les seguiré necesitando siempre estén donde estén y allá donde yo vaya. ¡Les quiero!